viernes, 24 de octubre de 2008

Los frutos secos en la dieta diaria.


En fechas recientes se ha reconocido el alto valor nutricional de los llamados frutos secos, es decir, aquellos de consistencia dura por su escasa cantidad de agua y que casi siempre poseen cáscara más o menos resistente, como nuez, almendra, avellana, cacahuate y semillas (pepitas) de calabaza o girasol.
Y es que ciertos estudios científicos han mostrado que dichos alimentos son ricos en minerales, aportan buena cantidad de vitaminas y hasta ofrecen protección contra padecimientos.
Uno de los frutos secos más destacados, tanto por su sabor como por sus propiedades, es el pistache. Nuestra relación con él no es nueva, pues se estima que hace al menos 10,000 años se inició su consumo en territorio árabe (Cercano Oriente), de donde es nativo.
Hablando un poco de historia diremos que el árbol que ofrece este delicioso alimento, llamado alfóncigo o pistachero (Pistacia vera), se comenzara a cultivar desde Turquía hasta India,tiene vida productiva de más de 150 años, crece sin problemas en tierra árida y requiere poca agua, comerciantes y marineros del “viejo continente” se encargaron de difundir la fama del pistache hacia América, llevaban importante ración de estos frutos secos y almendras para alimentarse durante sus largos recorridos.
Se considera que el consumo habitual de frutos secos o sea 4 a 5 veces a la semana, protege al organismo en un 40 por ciento de la probabilidad de contraer una cardiopatìa coronaria, independientemente del sexo, raza , estrato social y estilo de vida de la persona.
Por su composición grasa, el efecto antioxidante, otorgan un beneficio que se debe a la composiciòn de sus vitaminas, minerales, la fibra y otras substancias bioactivas, los frutos secos poseen un gran valor nutricional, además de propiedades cardioprotectoras.
Actualmente está en estudio el efecto positivo que pueden llegar a tener sobre el control del peso y de la diabetes se considera que ayuda a estabilizar el azúcar en sangre, proporciona nutrientes adicionales (incluso fibra) y mantiene elevados los niveles de energía y alerta mental.
Segùn estudios, una raciòn diaria de pistaches ofrece beneficios potenciales para la salud del corazòn.
Bajos en grasas saturadas, son un aperitivo de elección natural para una dieta saludable y pueden incluso contribuir a bajar el colesterol.
Los pistaches ofrecen muchos más beneficios que muchas comidas rápidas preparadas, tienen un contenido elevado de potasio, fósforo, calcio y aminoácidos esenciales, al igual que todos los frutos secos, son una elección ideal para una dieta baja en calorìas.
Hasta el momento, diversas investigaciones han revelado que el pistache tiene la capacidad de ayudar a la salud del sistema circulatorio a través de mecanismos distintos , gran parte de la grasa que posee es insaturada o “buena”, ya que reduce tanto el nivel de colesterol en sangre como el riesgo de sufrir enfermedades del corazón.
Tambièn posee alto nivel de fibra y fitosteroles, ambas sustancias reducen la absorción intestinal de grasas dañinas provenientes de los alimentos.
Además, como ya se mencionó, el pistache contiene polifenoles, antioxidantes que reducen los efectos del colesterol en la sangre y aminoran la probabilidad de sufrir infarto (muerte de tejido del corazón o cerebro debido a la suspensión en el suministro sanguíneo).
Por último, el potasio que contiene ayuda a regular la presión arterial, de modo que impide que ésta se eleve y ponga en riesgo las paredes de las vías circulatorias.
Por tal motivo, la Agencia de Drogas y Alimentos (FDA) recomienda una ración diaria de 40g de frutos secos como parte de una dieta baja en grasas y colesterol.
Cuando trata sobre las nueces, la FDA es aún más contundente y considera que las investigaciones apoyan la ingesta de una ración diaria para reducir el riesgo de experimentar una cardiopatía isquémica.
Comer estos deliciosos frutos es sólo una cuestión de antojo, sino también de salud.
Dra. Alma Villarreal Navarrete.